Es de público conocimiento mi adicción a los ólogos, atras e istas. Pero esta vez decidí darle una chance a un áctico. Amanecí hace unas semanas con un punzante dolor en la espalda. Dorsales, lado izquierdo. Como si un duendecito se estuviese agarrando de mi espalda usando sólo su dura dentadura.
Más temprano que tarde y sin descanso, me acordé de un cartel que había visto cerca del trabajo: quiropráctica. Y bueh, vamo. Saqué turno y fui. Alabado sea Alá y las sonadas de espalda y cuello. Dos cracks y el duendecito ya estaba dándome besos. ¡Tres hurras por los ácticos!
domingo, diciembre 31, 2006
El jinete

La experiencia fue genial. Desde llevar la tabla bajo el brazo bajo la mirada atenta de los equivalentes locales de la gaviota, hasta ese momento único y celestial en el que, sí, lo hice, ambos pies se paran sobre el board, la espuma de la ola acaricia los tobillos, se escruta la costa evitando parecer aterrorizado y se hace equilibro con los brazos con el flequillo o similar al viento. Fue la primer clase. Terminé muerto y me caí como veinte estrepitosas veces de la tabla. Eso sí, volveré al Pacífico y seré pectorales. Sí señor.
Tiempo al tiempo

martes, diciembre 19, 2006
Mil palabras
Conmigo o sinmigo
Para bien o para mal, con o sin ti y hasta por aquí y por allá, la cosa es que estoy bloggeando menos. Es bueno, porque significa que tengo menos tardes solitarias y ahuecadas. Es malo, porque me gusta escribir y me hace bien. Aunque tampoco es cosa de poner al blogger delante del blog...¿O era al revés?
martes, diciembre 12, 2006
El hostel

La comunidad, como era de esperar, tiene dos clases muy distintas de ciudadanos: los de residencia permanente y los nómades. Los trabajadores y los turistas. Yo soy de los primeros, pero dentro de todo nos mezclamos con los segundos. Los primeros somos unos 5. Dos argentinos (Lucas y yo), un siciliano (Antonio), un canadiense (Richard) y una sueca (Emmylou). Hubo una alemana (Lynda) y una inglesa (Jenny). Y después los nómades. Es más fácil la integración cuando se organiza algún evento. El otro día hubo un shawarma popular. También están las actividades espontáneas. Hoy por ejemplo Richard hizo fideos, Emmylou ensalada y yo lavé los platos. Y estoy en proceso de hacer arroz con leche. Y dulce de leche. Quién sabe si voy a hacer vomitar a dos ciudadanos primermundistas. Quién sabe si no estoy empezando a pasarla mejor. Quién sabe si podré tolerarlo.
miércoles, diciembre 06, 2006
La mitad llena
Ok. Ok. Vamos a por un tiempo de ticos positivo. The bright side of life. Huyamos de ese personaje huraño, estereotipado y singular. Y repasemos todo lo hedonista que tuvo esta semana. Que fue mucho y variado. El segundo dia de buceo, para empezar. Esa sensación tan parecida a flotar aunque, claro está, nunca floté. Bucear es lindo, pero bucear boca arriba, viendo las burbujotas ascender y la luz refractarse con autodeterminación y libertad es sencillamente conmovedor. Y ver pasar una tortuga carey. Y esos dos tiburones. Y esa morena sacada directo de una peli de Spielberg.
Podría seguir por la mudanza. Ya estoy en el hostel. Lindo el barrio: acá sí hay casas y se puede vivir siendo peatón. Lindo estar siempre acompañado. Siempre hay alguien desayunando, o viendo tele y hasta contando estrellas en el jardín de adelante.
Ahora voy al trabajo con algún compañero. A la salida en general vamos con algún otro a cenar y tal vez a por unas cervezas. Ya tengo mi carnet de buceo. El sábado es la fiesta de fin de año de Artinsoft. Todo un día a pura pileta y almuerzos. La vida sonríe y no se le ve ni una caries.
Creo que fui bastante positivo en este post, pero fue un esfuerzo consciente. Tal vez considere que mi público paga por leer desventuras poco venturosas. Tal vez debería hacer que la próxima encuesta sea sobre el tono del blog. O el tono de mi mirada, si es que se puede mirar como contratenor o como soprano. Eso me hace acordar que estos últimos días estuve escuchando y reescuchando una versión increible que tengo de las Bodas de Fígaro. De eso no hay dudas: esa obertura es una de esas cosas por las que, no jodamos, sí que vale la pena vivir.
Podría seguir por la mudanza. Ya estoy en el hostel. Lindo el barrio: acá sí hay casas y se puede vivir siendo peatón. Lindo estar siempre acompañado. Siempre hay alguien desayunando, o viendo tele y hasta contando estrellas en el jardín de adelante.
Ahora voy al trabajo con algún compañero. A la salida en general vamos con algún otro a cenar y tal vez a por unas cervezas. Ya tengo mi carnet de buceo. El sábado es la fiesta de fin de año de Artinsoft. Todo un día a pura pileta y almuerzos. La vida sonríe y no se le ve ni una caries.
Creo que fui bastante positivo en este post, pero fue un esfuerzo consciente. Tal vez considere que mi público paga por leer desventuras poco venturosas. Tal vez debería hacer que la próxima encuesta sea sobre el tono del blog. O el tono de mi mirada, si es que se puede mirar como contratenor o como soprano. Eso me hace acordar que estos últimos días estuve escuchando y reescuchando una versión increible que tengo de las Bodas de Fígaro. De eso no hay dudas: esa obertura es una de esas cosas por las que, no jodamos, sí que vale la pena vivir.
Cabrones
Llego ayer al mediodía a la pileta. La están refaccionando. "Hola, qué tal. ¿Cuándo va a reabrir la piscina?" (uf, espero que sea menos de una semana). "En enero". "¿¿ENEROOO??" (buscando al menos una pizca de condescendencia o disculpas). "Sí, Enero". Y miró para otro lado. Bien.
Entonces vuelvo hoy. A pedir que me devuelvan el mes o que al menos me pospongan la suscripción. "No, chico, no se hacen ni devoluciones ni posposiciones por piscina". "Pero a mí nadie me avisó". "Hace un mes que se avisó" (y señala un papelucho insignificante pegado en la recepción, que en Arial 12 Bold dice "noticias importantes"). "Pero podrían al menos haber mandado un correo". "No mandamos correo. Lo que puede hacer es sacar un carnet para ir a la sucursal de Cipreses" (Nota del autor: Cipreses es, de la loma del orto, 200m al Este y 50m al Sur). "¿Me lo pueden enviar?". "No enviamos. Usted lo viene a buscar".
Recordemos que pagué 200 dólares por 3 meses de pileta. O sea, 60 de esos verdes billetes a la basura. Tamaño residuo.
Entonces vuelvo hoy. A pedir que me devuelvan el mes o que al menos me pospongan la suscripción. "No, chico, no se hacen ni devoluciones ni posposiciones por piscina". "Pero a mí nadie me avisó". "Hace un mes que se avisó" (y señala un papelucho insignificante pegado en la recepción, que en Arial 12 Bold dice "noticias importantes"). "Pero podrían al menos haber mandado un correo". "No mandamos correo. Lo que puede hacer es sacar un carnet para ir a la sucursal de Cipreses" (Nota del autor: Cipreses es, de la loma del orto, 200m al Este y 50m al Sur). "¿Me lo pueden enviar?". "No enviamos. Usted lo viene a buscar".
Recordemos que pagué 200 dólares por 3 meses de pileta. O sea, 60 de esos verdes billetes a la basura. Tamaño residuo.
martes, diciembre 05, 2006
Se dice de mi
Estimados lectores: a pedido de numerosos suscriptores, han sido removidas las molestas letras que aparecian al querer ingresar un comentario. Ahora si...no participa el que no quiere!
Olas y viento

Tal vez sea un mejor relator de lo catastrófico. O simplemente de lo irritante. O quién te dice que no le doy mucha bola al resto de las sensaciones. El momento cumbre del día fue sobre la superficie: nos siguió un grupo de simpáticos delfines durante un buen rato mientras navegábamos entre buceos. Salta que te salta entre las olas. Y hasta una vez haciendo la mortal. Es evidente que hay bichos que nacieron para ser simpáticos.
Los buceos estuvieron muy buenos, sobre todo por la sensación en si. Vi algunos peces, pero en ese sentido fue un poquito decepcionante. En cuanto a bajar a doce metros y no morir, debo admitir que me enorgullece y mucho. Mañana hay dos buceos más. Me gusta bucear. Lástima que me marean los barcos. Eso sí, no tanto como a Walter, un camarada de inmersión, que decidió depositar toda la sandía que había desayunado sobre mi chaleco y el suyo. Por suerte los tiburones no son escatológicos.
Dive now
Bueh. La cosa es que me llamaron del lugar de buceo y me dijeron que ya habían hecho las reservas, que yo firmé en el contrato que no se podía cancelar el viaje una vez reservado, que iba a incurrir en altos costos debido a esto y que si aprecio mi vida más me vale que me vaya antes del trabajo, tome dos clases en un solo día y me apreste a viajar este fin de semana. Me apresté nomás, leí lo que me quedaba del manual, hice los ejercicios y fui a la clase con el bueno de Héctor. Lo único que me deja perplejo de Héctor es que me dijo que nunca recibió un mail mio avisando que no podía ir debido a una migraña. Curioso, considerando que su mail conminándome a viajar iba en respuesta al mail que nunca recibió. No, no vale la pena. O como dijo Francesco, el italiano dueño del instituto de buceo (luego de cobrarme 25 dólares con una sonrisa tras haber faltado a una clase sin avisar con 24 horas de anticipación - si, claro, io tambene tengo migrania, ma, compréndame Alan): "e l'idiozincrazia del paí". Llovía, me había llamado un radiotaxi hace ya media hora y al preguntar cuánto iba a demorar simplemente le respondieron "ahorita llega, cinco minutitos". Me volví caminando. No, el paraguas lo había dejado en el trabajo.
Bigote
Qué de gente desagradable. Bah, uno. El tipo de la recepción. Le pregunto a la mina que me mostró la habitación si internet es pago. Me dice que no, que lo use. Hay dos computadoras. Me acerco. Escucho un gruñido. Grmskfl. "¿Cómo dice?" (no soy disimulado cuando alguien me cae mal). "¿Qué hace?". Iba a decir que básicamente estaba parado, pero intuí a dónde iba y lo contenté con un "quiero usar una computadora". "No puede". "La chica me dijo que podía". "No se puede. Las computadoras son de los estudiantes. Si ellos quieren, se las prestan". "Gracias, no es tan urgente". No debo irritarme con facilidad. No debo irritarme con facilidad. No debo irritarme con facilidad.
PD: La doble cuesta 85 dólares
PD: La doble cuesta 85 dólares
Itabo
Acabo de llegar al hotel. La flor de Itabo. El señor de la recepción está haciendo una factura cuando llego. Ni se mosquea por mi presencia. Espero cortés. Sigo esperando. Sigo. Me harto. Tengo calor. Ya no soporto este jean. El viaje fue de seis horas, nada mal. Al final aparece una chica y termino en mi cuarto: el cuatro.
viernes, diciembre 01, 2006
Apio verde
Me despierta el clásico alarido de niño acalorado. Estoy un micro. Se bambolea. Son las nueve y hace ya cinco que estoy acá adentro. Es mi cumpleaños. Voy rumbo a Playa del Coco y ocupo dos asientos. Pero esto se bambolea demasiado y la historia es larga. Mejor sigo durmiendo al ritmo del pollo frito.
jueves, noviembre 30, 2006
Escapando de la coneja

La perla del Plata

· El calor de Buenos Aires es polifacéticamente desagradable, sobre todo al compararlo con el de San José. Más humédo, más persistente (no se va de noche) y sencillamente más.
· La sensación general es la inversa que se tiene cuando uno llega del primer mundo. Todo tiene clase, todo funciona, todo está previsto.
· A la gente parece resultarle fascinante que haya ido a Costa Rica.
· No me gusta contar las mismas anécdotas más de dos veces.
· La kinesiología funciona. Lenta hasta la exasperación, pero cura. Mi sinovitis tiene sus días contados.
· Los yankis pueden llegar a ser muy burocráticos y yo muy amarrete: todavía no logré adquirir la Mac.
· No consumo tanta cultura. Ergo, no debería quejarme tanto de San José.
· Nunca fui lo que se dice un metrosexual, pero evidentemente perdí algo del poco sentido de la elegancia y buen gusto que solía tener: fui rebotado en el Podestá por vestir zapatillas, pescador y musculosa.
· Paradójicamente como menos cuando la heladera está tan llena.
· Hay muchos restaurantes buenos y baratos y malos y caros.
· Por más que le pese al pueblo que me acoje, dudo muchísimo que un porteño logre distinguir entre un colombiano, un nica y un tico.
Limado
Terminando el comienzo

Durante estas dos semanas no escribí nada. Ni siquiera mentalmente. Tengo unas diez horas hasta aterrizar en San José. Suficientes para escribir una retrospectiva porteña. Si supiera lo que es un aguafuerte le daría ese tono. A conformarse con hombres de palito a mano alzada.
Calma, multitud iracunda
domingo, noviembre 12, 2006
Miss Daisy
Confirmado: la viejecita tiene toda la onda. Tiene 2 amigos treintiañeros con pinta de gente interesante que se levantaron de sus respectivos asientos para charlar animadamente con ella. Soy lo menos.
El sabor del encuentro

Caramba, este papelito es verde. Dice 20. ¡Ave María Purísima! ¡le jaim! ¡20 prístinos dólares escondidos en un recodo de mi billetera!
Head of State
Obertura telúrica

Malditos. Con cada "ye", con cada "che" y hasta cuando esa tierna viejecita de Villa Ortúzar o de Liniers le explica a un atento turista que de Argentina lo que vale la pena son las cataratas, siento como me vulgarizo, como paso a ser uno más, como mis exotismo a la hora de pronunciar "lluvia" y decir "carajo" se esfuma.
Encima siento que todos parecen más argentinos que yo. Seguro que todos bailan tango con firuletes y la mar en coche. Seguro que saben cebar mate. Seguro que van todos los domingos a la cancha. Seguro que hacen unas empanadas tucumanas de la gran siete. Todos. Hasta la viejecita.
Psique
Sigo angustiado. Me di cuenta que, al menos para la escritura, soy mucho más creativo cuando me angustio. El día que me cure, nos quedamos sin blog.
King Size

Me quedan 17 o 18 dólares. Me angustio. Hago cuentas. En Ezeiza son siempre medio chorros. La inflación, si no galopa, al menos camina apurada. Siempre tendremos Tienda León. Claro que me va a dejar en Plaza San Martín. De última de ahí me tomo un taxi. Me angustio. Evidentemente, al menos en parte, lo hago por deporte. Tengo tarjeta de crédito y el equivalente tico de la Banelco. Visualizo la heroica imagen de Alan durmiendo entre bancos, esperando que se haga de día para tomarme el 86. Claramente no lo tomo de noche por mi cobardía, lo que me permite descartar la alternativa por falta de heroismo. Chan, chan, ¿qué pasará? Seguro que algo terrible y el remordimiento me va a morder hasta el fin de los días por haber gastado 3 dólares en ese Snickers King Size que me comí de postre.
Narcolepsia
jueves, noviembre 09, 2006
San Pedro Globetrotters

miércoles, noviembre 08, 2006
Serie grandes inventos - hoy también: la musiquita mientras uno espera que lo atiendan
Llamo mucho radio taxis ultimamente. Mi preferido es uno que ni sé cómo se llama, pero que me lo dieron en el 113 (el equivalente al 110 porteño). Uno llama y generalmente lo atienden a los 10 o 15 milisegundos de haber marcado "Dial". Bah, lo atienden. Alguien levanta el tubo, pero se ve que está muy ocupado, entonces deja el tubo tirado. Uno puede escuchar durante más o menos un minuto (si es que estamos hablando de hora pico) las conversaciones que se dan entre los operadores. "100 al Este del Banco de Costa Rica - casa verde". "200 al Oeste del RostiPoyos de Sabana". Y ahi lo atienden a uno. ¿Disculpas? No veo por qué.
Serie grandes inventos - hoy: la canilla de oficina

Si nunca me fui...

Huancaina

Iosi y Carlos me contaron durante la cena sobre las maras. Parece ser que el gobierno yanki decidió, durante comienzos de los '80, largar de forma paulatina a unos cuantos presos de origen latino, siempre y cuando se fueran de nuevo a su pais de origen. Y fue asi como un ejército (literalmente) de muchachos violentos y seguramente malhablados invadió lentamente Guatemala, El Salvador y Honduras. Básicamente hay 2 maras: los de la 13 y los de la 18. Los números se refieren a las calles de Los Angeles por las que solían salir a pasear.
Resulta que hoy en día los integrantes de las maras reinan en esos tres paises. Si uno tiene un negocio, tiene que pagar una mensualidad en concepto de protección. Una chica que le guste a un integrante de una mara tiene dos opciones: o se une a la mara de su pretendiente o se une a la contra para que no la maten. Para poder ingresar a una de las maras hay que cumplir alguna prueba. La más común es matar a un policía.
Si uno anda paseando por la vereda y ve que en la dirección contraria viene un integrante de una mara, debería bajarse a la calle para dejarlo pasar. O dejar pasar una bala por su cráneo. Hora de posponer mi viaje a Guatemala.
Cloaca
Gringo viejo

El domingo estuvo muy lindo hasta que me agarró esa especie de silbido que presagia un dolor de cabeza. Siguió silbando y silbando y llegó un momento, mientras cruzaba en botecito el riacho que se forma entre la reserva y el pueblo cuando sube la marea, en el que rogué que salte el cocodrilo Pedro y me arranque las sienes de una vez y para siempre. La cosa es que me había olvidado el Tetralgin en San José. Y me estaba acordando básicamente de Freud y su progenitora cuando llegué, vomito contenido, hasta la farmacia de Manuel Antonio. Yanki delante mío. A los gritos pelados. O sea, charlando con otra yanki. Sobre si compraba o no una pastilla para dormir esta noche. Y a mi qué. Y mucho menos en inglés. Y menos que menos, cuando se dio vuelta y con gran nasalidad me dijo en inglés si quería pasar. "Permiso" le dije. Quise ser más hiriente. Se hace lo que se puede.
Furia nipona

Los hermanos tamboreros no dejaron ni un segundo de sonreír o tocar el tambor. La pasé muy bien y hasta por un segundo consideré la idea de comprarme el CD.
A la salida del concierto fuimos a tomar unas cervezas y comer unos ceviches. Ya soy lo que se dice un tico todoterreno.
Glosario callejero

hijo e pucha = qué guacho
vieja = mina
chunche = cosa (a diferencia de vara, chunche tiene que ser tangible)
bretear = laburar
diay = (se usa a veces al principio de una oración) (ej: diay, qué idea más tuanis esa, mae)
de fijo = seguro (ej: de fijo que vamos a tener que bretear hasta medianoche hoy)
Chepe = Pepe/San José
Pura vida (¡Por fin!) = Todo bien (ej: ¿Pura vida? Sí, por dicha todo tuanis)
miércoles, noviembre 01, 2006
En el Caribe sur
Fui nomás a Puerto Viejo. Viajé todo acurrucado en mi minúsculo asiento junto a Antoni (o Andoni, no entendí bien), un gallego igualito a Geoffrey Rush. Llegué a destino tras cinco largas horas de viaje y encaré para RockingJ's, el lugar recomendado por la guía. Toda la onda: estatuitas de buda, mosaicos en las puertas de los baños, cesped tipo inglés con sillones y pufs. Saqué una hamaca + locker: 6 dólares. Saludé a mis vecinos de hamacas con un cordial "hola". Me respondieron con cabal indiferencia. Toda la onda.
Siguiendo los consejos de mi sabia guía, alquilé una bici playera y me lancé a la aventura. Primer destino: el centro de Puerto Viejo (a 1km más o menos) en busca de protector solar. Encontré la farmacia del pueblo y pagué por el maldito frasco unos colones más que por la licuadora. Segundo destino: Punta Uva. 7 kms. Pedalea que te pedalea y ahí llegué. Mi primera vez en el Caribe. Encadené la bici y miré a mi alrededor. Para alguien como yo esto no es nada usual: tenía muchas expectativas y se estaban cumpliendo. Palmeras, agua transparente, islas y bosques que desaparecían a la distancia producto de la bruma y no más de 10 personas a la vista en toda la bahía. Le pedí a los únicos vecinos cercanos que me cuiden la mochila y me lance a flotar. Floté feliz en el agua transparente un rato. Chapotié. Miré al cielo. Y de nuevo a la arena. Agarré las antiparras, caminé hasta el final de la bahia y me volvi nadando hasta el punto de partida. Qué liiiiindo es nadar en el mar....
En lo que quedó de la tarde fui con uno de los vecinos utileros bicicleteando hasta el siguiente pueblo: Manzanillo. El vecino se llamaba Ana y era alemana. El sino teutón. Vimos arañas gigantes, unos pajarotes y olas que rompían contra peñascos. Pero mi cámara no lo vio porque se quedó en San José.
A la noche llovió y vi "V de Venganza" en el hotel, desde una hamaca. Me engalané con repelente y me fui a dormir. Temprano emprendi la vuelta el domingo. El conductor del micro estaba empeñado en saludar con un bocinazo a cada micro o camión que nos cruzaba. En el camino nos paró la policía y nos hizo bajar a todos. Uno por uno, revisando bolso y documentos. Llegué temprano a San José y me fui de compras al supermercado. Se me acabó el tomo de Moby Dick que me traje desde Buenos Aires. Ya mencionaron a la ballena blanca. Ahab está del tomate. Eso me recuerda que son casi las once y todavia no preparé la comida. Seguramente eso explica la falta de lirismo. Pero el blog y la vida deben continuar.
Siguiendo los consejos de mi sabia guía, alquilé una bici playera y me lancé a la aventura. Primer destino: el centro de Puerto Viejo (a 1km más o menos) en busca de protector solar. Encontré la farmacia del pueblo y pagué por el maldito frasco unos colones más que por la licuadora. Segundo destino: Punta Uva. 7 kms. Pedalea que te pedalea y ahí llegué. Mi primera vez en el Caribe. Encadené la bici y miré a mi alrededor. Para alguien como yo esto no es nada usual: tenía muchas expectativas y se estaban cumpliendo. Palmeras, agua transparente, islas y bosques que desaparecían a la distancia producto de la bruma y no más de 10 personas a la vista en toda la bahía. Le pedí a los únicos vecinos cercanos que me cuiden la mochila y me lance a flotar. Floté feliz en el agua transparente un rato. Chapotié. Miré al cielo. Y de nuevo a la arena. Agarré las antiparras, caminé hasta el final de la bahia y me volvi nadando hasta el punto de partida. Qué liiiiindo es nadar en el mar....
En lo que quedó de la tarde fui con uno de los vecinos utileros bicicleteando hasta el siguiente pueblo: Manzanillo. El vecino se llamaba Ana y era alemana. El sino teutón. Vimos arañas gigantes, unos pajarotes y olas que rompían contra peñascos. Pero mi cámara no lo vio porque se quedó en San José.
A la noche llovió y vi "V de Venganza" en el hotel, desde una hamaca. Me engalané con repelente y me fui a dormir. Temprano emprendi la vuelta el domingo. El conductor del micro estaba empeñado en saludar con un bocinazo a cada micro o camión que nos cruzaba. En el camino nos paró la policía y nos hizo bajar a todos. Uno por uno, revisando bolso y documentos. Llegué temprano a San José y me fui de compras al supermercado. Se me acabó el tomo de Moby Dick que me traje desde Buenos Aires. Ya mencionaron a la ballena blanca. Ahab está del tomate. Eso me recuerda que son casi las once y todavia no preparé la comida. Seguramente eso explica la falta de lirismo. Pero el blog y la vida deben continuar.
Serie grandes inventos - hoy: el ducheiro

El ducheiro se enciende cuando pasa agua. Eso sí, si es mucha agua ni se nota. Pero si pasa poca...el ducheiro no se entera y se niega a encender.
lunes, octubre 30, 2006
El plato de la semana
Glosario 3
pichudo = jodido/complicado/interesante
chorizo = curro
fresas = frutillas
lapicero = birome
chunche = aparato/cosa
carajillo = niño
manga = mango
mango = fruta verde y ácida
fresco = bebida
carro = auto
playo = gay
jalar = irse
chorizo = curro
fresas = frutillas
lapicero = birome
chunche = aparato/cosa
carajillo = niño
manga = mango
mango = fruta verde y ácida
fresco = bebida
carro = auto
playo = gay
jalar = irse
Sinovitis

PD: Decidi poner una foto del personaje de la nota
viernes, octubre 27, 2006
Serie grandes inventos - hoy: el boleto de ida y vuelta
jueves, octubre 26, 2006
Breve reseña geopolítica

No al TLC (bis)
Sí a mi pais
No al TLC
Nota: la foto está bajada de internet (no la saqué yo)
Nace una estrella

Nota: post no apto para público impresionable.
REVUELTO TICO: En un acto cuasi darwineano, decidí cocinar un plato con todo lo que tenía en la heladera.
Ingredientes:
- Huevos: 2
- Pasta de frijol colorado refrito: 1 latita
- Cebolla: 1/4 (ya medio viejita)
- Tomate orgánico: 1
- Aceite de soya y sal fina: a gusto
Con el aceite que sobró de un huevo frito hecho algunos segundos antes, se tira a la sartén el primer huevo como su progenitora avicola lo trajo al mundo (con excepción de la cáscara, claro está). Se revuelve un poco y a gran velocidad se lava el tomate orgánico, se lo corta con un súper cuchillo y se arrojan esos pedacitos sobre el huevo, procurando no fallar el lanzamiento. Sin dudar un segundo, se corta en cubitos el cacho de cebolla y se los arroja de modo similar. Luego se toma la pasta de frijol colorado refrito (ya recalentada 10 minutos a baño María, siguiendo celosamente las instrucciones de la latita) y se la empieza a echar como loco sobre la pasta acuosa que se va formando en la sartén. Se rompe el huevo restante y se lo distribuye sobre la mezcla repugnante. Se tira un poco de sal encima del amarronado pseudobolo alimenticio y se mezcla un rato, hasta que todos los ingredientes ya están lo suficientemente calientes para que sus aromas se mezclen. Se prueba y...oh la la, magnifique!
Pequeñas miserias
martes, octubre 24, 2006
Alan 2 - Rogel 1

Cuenta Tatiana, riéndose: "Lo llamé a este Rogel. '¿Alo?' - '¿Alo, Rogel?' - (silencio) 'No' (pausa) '¿Quién le habla?' - 'Tatiana Liziano, de Artinsoft' - 'Ah, Tatiana, qué tal, soy Rogel'".
El malandra prometió instalar internet en la casa la semana que viene. Si no lo hace, caeremos con todo el peso de la justicia divina y terrenal sobre su grasosa humanidad para reclamar por lo que es nuestro. ¡Inquilinos del mundo, unios!
Biblos

Hormiguita dime tú
Alan 1 - Rogel 1
Hacete amigo del juez. O mejor aún, del que le da de comer al chancho. Hoy tomé al toro por las astas (¿Ya conté que Rogel es un poco regordete?) y le relaté a Tatiana (recordemos, la encargada de RRHH de Artinsoft) mis desventuras con el condenado del dueño. Lo primero que hice fue corroborar lo dicho por el malviviente la vez que le reclamé algo. No, no la conoce a Tatiana desde hace años: es la primera vez que se hablan. Ja, gordito mitómano, ahora sí te agarré. Ya en confianza y con el pagador de mi lado, conté mi drama completo. Buenísimo, ahora Tatiana va a llamar para presionar por la conexión a internet.
Hades
Domingo. Ni de ramos ni de núbila: de volcanes. Volcán, uno solito. Se llama Poás y queda muy cerca de San José. Uno se sube al colectivo, que sube, sube y sube y llega a la cima del volcán. Casi. Llega a un gran parking, desde donde un caminito asfaltado lo lleva a un gran centro de visitantes, con baños, negocio de souvenirs, mini-museo y cafetería. Siguiendo el camino asfaltado uno puede, si camina rápido, adelantar a la señora de edad que, bolsita en mano, decidió pasar el domingo mirando fumarolas con aroma a azufre y, tal vez tras 400m de camino casi plano, llegar a la cumbre. O más bien al mirador, desde donde se puede admirar el cráter. Si el día está despejado, claro está.
Pero el día estaba, sí querido lector, nublado. O lo que es lo mismo, desde el mirador se podía apreciar una hermosa e impactante pared un poco blanca y un poco gris. Por suerte hay una atracción secundaria en el lugar: una laguna, que tiempo atrás supo también ser cráter. Las nubes, claro está, también tapaban la laguna. Pero por lo menos en el camino hice una amistad: seguimos recorriendo los Alpes y recalamos en la encantadora Austria. Natalie, quien, para el goce del lector ávido de culebrones y paranoia paleosionista, tiene un novio alemán, y este cronista charlan, en ameno castellano, sobre temas varios. Pasan los minutos y, viento mediante, pasan también las nubes. ¡El cráter del Poás en todo su esplendor!
Pero el día estaba, sí querido lector, nublado. O lo que es lo mismo, desde el mirador se podía apreciar una hermosa e impactante pared un poco blanca y un poco gris. Por suerte hay una atracción secundaria en el lugar: una laguna, que tiempo atrás supo también ser cráter. Las nubes, claro está, también tapaban la laguna. Pero por lo menos en el camino hice una amistad: seguimos recorriendo los Alpes y recalamos en la encantadora Austria. Natalie, quien, para el goce del lector ávido de culebrones y paranoia paleosionista, tiene un novio alemán, y este cronista charlan, en ameno castellano, sobre temas varios. Pasan los minutos y, viento mediante, pasan también las nubes. ¡El cráter del Poás en todo su esplendor!
Hola Rogelio, te estamos llamando

Transiciones
Después un buen tiempo, tal vez más de un año, hablé por MSN con Morena, una ex compañera de teatro. Le conté que estoy escribiendo un blog. Ella me contó que acaba de tener un bebé. Nos felicitamos mutuamente. A veces me siento tan pusilánime.
Teatro

La sala en sí es muy linda y la entrada fue barata. La obra se llamaba "1969". El folleto prometía una interesante reflexión sobre los tabúes de la sociedad costarricense tomando como punto de partida una familia un disfuncional. Por suerte, si vi obras con peores diálogos y actuaciones, las olvidé o lo sigo intentando.
Hoy en el almuerzo comenté la salida con dos compañeros de trabajo. Uno respondió: "Es que en Costa Rica el teatro es muy malo". Dicen las malas lenguas que macho es el que probó y no le gustó.
Tango

Será que la condición de extranjero a uno le enciende el chauvinismo. O porque todo debe cambiar para que nada cambie y con el pasar de los días siento que voy perdiendo ese charme que caracteriza al diferente. La cosa es que decidí, cuando vuelva de Buenos Aires en Noviembre, empezar a tomar mate. No es que no me guste el mate. Pero es como el tango (la música, no el baile). Si alguien lo pone, me gusta. Pero es raro que me compre un CD o lo elija en la radio.
lunes, octubre 23, 2006
Amo de casa desesperado
Desde hace ya un par de días que siento que todo me sale mal. No tengo más internet en la casa. Rogel dice que anda, que no es su culpa. Nunca nada es su culpa. Hay hormigas en la casa. Rogel dice que no puede ser. Que bueno, que compre algún hormiguicida. La suiza de Monteverde se compró el pasaje de vuelta 2 minutos antes que salga el bus. Le dijeron que tenía que viajar parada. Como solamente hacía la mitad del trayecto (tenia que combinar con otro bus), le ofrecí mi asiento. Nunca dijo gracias. Lo bueno es que yo encontré un asiento vacío. Los micros acá van levantando gente en el camino. Mucha gente, muchas paradas. En una de esas paradas, sube una mina con una nena en brazos. Al lado mio (él pasillo, yo ventanilla) hay un forzudo. Como el forzudo no atina a mover su trasero, decido llamar a la mina y ofrecerle mi asiento. El forzudo se mueve, me deja pasar, se corre a la ventanilla y la mina se sienta con su niña en el asiento del forzudo. Jamás atinó a decir gracias ni nada parecido.
Tengo un celular. Es lindo mi celular. Es una Palm y un celular. Es GSM. O sea, uno le pone un chip de alguna empresa y sale andando. En Lituania hice eso en unos 35'. Acá por suerte tengo la ventaja que Mónica, la secretaria de Carlos, ofreció tramitar la línea por mi. Caramba, parece que solamente se le venden líneas nuevas a ciudadanos costarricenses. Caramba, solamente se venden junto a un teléfono, no se vende la línea sola. Caramba, el teléfono debe tener factura. Caramba, la factura, si no es costarricense, debe tener el sello de aduana. Qué bueno, me dice Mónica, que existe "La Cueva", donde te hacen una factura con sello de aduana para tu teléfono. ¿Cuánto cobran? Y...según el teléfono. Caramba, la Cueva decidió retirarse del negocio de las facturas falsas de celulares. Por suerte Mónica conoce a alguien dentro del ICE. Ese alguien coopera desinteresadamente y acepta la factura gringa que tengo de mi celular. Ahora falta que el ICE confirme que mi teléfono va a funcionar en su red. Obviamente va a funcionar, es un GSM. Pero el ICE debe corroborarlo. Caramba, dicen que el modelo más nuevo de mi teléfono funciona, pero que el mío no. No importa que yo diga que es ridículo, que la diferencia entre ambos teléfonos no radica en su funcionalidad telefónica. Por suerte Don Jóse, el cadete de Artinsoft, tiene un teléfono muy viejo y va a tramitarme una línea con ese teléfono. Ya ni me acuerdo para qué quería un celular.
Por suerte tengo mi gimnasio súper caro y exclusivo para ir y relajarme en la pileta. Caramba, los sábados cierra a las cuatro de la tarde y son las cuatro menos veinte.
No importa que no tengo internet porque desde Argentina me pueden llamar con una tarjeta barata. Caramba, llaman y una voz les dice que mi teléfono no está habilitado para recibir llamadas internacionales. Llamo a Rogel y me dice que la habilitación se hace conjunta para llamar y recibir. Y que normalmente él pide un depósito para habilitarla. Pero bueno, como me quiere mucho, la va a habilitar. Me llama en la semana para decirme que ya está habilitada. Tratan de llamarme desde BsAs y aparece la misma grabación. Llamo a Rogel y me dice que qué raro, que en 8 años nunca le pasó que le digan del ICE que una línea está habilitada para llamadas internacionales y realmente no lo está. Que seguramente escucharon mal la grabación. Que el estuvo 2 horas en el ICE para habilitarme la línea como internacional y que nunca hace eso por nadie. Que yo no puedo quejarme personalemente porque el dueño de la línea es él. Que el lunes va a arreglar todo.
Entonces decido limpiar el departamento. Tengo la ocurrencia de pedirle a Rogel que me dé una escoba y una pala. Asumo que un departamento equipado viene con pala y escoba. Rogel me dice que cómo no, que él puede ir a comprar pala y escoba al supermercado, que me las consigue baratas. Resignado, le digo que no hace falta, que yo las compro. Me insiste, que para él no es nada, que va y me las consigue baratas. Acepto. A los dos días me lo cruzo a Rogel y me dice que ya me compró la escoba y la pala, pero que las tiene en su camioneta, que después las trae. Me dice que me va a dejar la pala y la escoba en la puerta del departamento. Le agradezco por el gesto. Pasa una semana. Le pregunto por la pala y la escoba. Me dice que yo le dije que yo las iba a comprar, pero que él con todo gusto me las compra muy baratas. Le agradezco el gesto.
La duda que me carcome cada día más es si realmente los ticos y yo hablamos el mismo idioma.
PD: Muchas gracias a la lectora que propuso el cambio del título del post
Tengo un celular. Es lindo mi celular. Es una Palm y un celular. Es GSM. O sea, uno le pone un chip de alguna empresa y sale andando. En Lituania hice eso en unos 35'. Acá por suerte tengo la ventaja que Mónica, la secretaria de Carlos, ofreció tramitar la línea por mi. Caramba, parece que solamente se le venden líneas nuevas a ciudadanos costarricenses. Caramba, solamente se venden junto a un teléfono, no se vende la línea sola. Caramba, el teléfono debe tener factura. Caramba, la factura, si no es costarricense, debe tener el sello de aduana. Qué bueno, me dice Mónica, que existe "La Cueva", donde te hacen una factura con sello de aduana para tu teléfono. ¿Cuánto cobran? Y...según el teléfono. Caramba, la Cueva decidió retirarse del negocio de las facturas falsas de celulares. Por suerte Mónica conoce a alguien dentro del ICE. Ese alguien coopera desinteresadamente y acepta la factura gringa que tengo de mi celular. Ahora falta que el ICE confirme que mi teléfono va a funcionar en su red. Obviamente va a funcionar, es un GSM. Pero el ICE debe corroborarlo. Caramba, dicen que el modelo más nuevo de mi teléfono funciona, pero que el mío no. No importa que yo diga que es ridículo, que la diferencia entre ambos teléfonos no radica en su funcionalidad telefónica. Por suerte Don Jóse, el cadete de Artinsoft, tiene un teléfono muy viejo y va a tramitarme una línea con ese teléfono. Ya ni me acuerdo para qué quería un celular.
Por suerte tengo mi gimnasio súper caro y exclusivo para ir y relajarme en la pileta. Caramba, los sábados cierra a las cuatro de la tarde y son las cuatro menos veinte.
No importa que no tengo internet porque desde Argentina me pueden llamar con una tarjeta barata. Caramba, llaman y una voz les dice que mi teléfono no está habilitado para recibir llamadas internacionales. Llamo a Rogel y me dice que la habilitación se hace conjunta para llamar y recibir. Y que normalmente él pide un depósito para habilitarla. Pero bueno, como me quiere mucho, la va a habilitar. Me llama en la semana para decirme que ya está habilitada. Tratan de llamarme desde BsAs y aparece la misma grabación. Llamo a Rogel y me dice que qué raro, que en 8 años nunca le pasó que le digan del ICE que una línea está habilitada para llamadas internacionales y realmente no lo está. Que seguramente escucharon mal la grabación. Que el estuvo 2 horas en el ICE para habilitarme la línea como internacional y que nunca hace eso por nadie. Que yo no puedo quejarme personalemente porque el dueño de la línea es él. Que el lunes va a arreglar todo.
Entonces decido limpiar el departamento. Tengo la ocurrencia de pedirle a Rogel que me dé una escoba y una pala. Asumo que un departamento equipado viene con pala y escoba. Rogel me dice que cómo no, que él puede ir a comprar pala y escoba al supermercado, que me las consigue baratas. Resignado, le digo que no hace falta, que yo las compro. Me insiste, que para él no es nada, que va y me las consigue baratas. Acepto. A los dos días me lo cruzo a Rogel y me dice que ya me compró la escoba y la pala, pero que las tiene en su camioneta, que después las trae. Me dice que me va a dejar la pala y la escoba en la puerta del departamento. Le agradezco por el gesto. Pasa una semana. Le pregunto por la pala y la escoba. Me dice que yo le dije que yo las iba a comprar, pero que él con todo gusto me las compra muy baratas. Le agradezco el gesto.
La duda que me carcome cada día más es si realmente los ticos y yo hablamos el mismo idioma.
PD: Muchas gracias a la lectora que propuso el cambio del título del post
Más glosario
puro = pleno (ej: en el puro centro)
fiestero = jodón
pista = autopista
por dicha = por suerte
machito = rubio
machita = rubia
Estados = Estados Unidos
menudo = cambio (ej:No tengo menudo, me lo paga la próxima)
nica = nicaragüense (ej: Tenga cuidado, esa plaza esta llena de nicas)
bomba = estación de servicio
birra = birra
aguacate = palta
fiestero = jodón
pista = autopista
por dicha = por suerte
machito = rubio
machita = rubia
Estados = Estados Unidos
menudo = cambio (ej:No tengo menudo, me lo paga la próxima)
nica = nicaragüense (ej: Tenga cuidado, esa plaza esta llena de nicas)
bomba = estación de servicio
birra = birra
aguacate = palta
domingo, octubre 22, 2006
Radio 10
Estoy en un taxi. El taxista me pregunta qué vi de Costa Rica. Me dice que lo bueno de Costa Rica es lo fácil que resulta viajar de un lado a otro y lo hermoso que es el país. Asiento y comento que tengo ganas de ir a Puerto Viejo. Me dice que es muy tuanis, pero que tenga cuidado. ¿De los robos? Asiente. Conociendo la respuesta, pregunto por qué allá es más peligroso. Mirándome a los ojos por el espejo retrovisor y como quien dice una obviedad me contesta: "por los negros, claro".
sábado, octubre 21, 2006
Aruba
Hoy me levanté 4:30AM para ir a Puerto Viejo. Los pasajes no se pueden reservar por teléfono y el viaje en taxi a la terminal ida y vuelta cuesta casi lo mismo que el pasaje en si. Pregunté por doquier y la multitud es unánime: no vale la pena comprar el pasaje con anticipación. Decido llegar temprano. Llamo un radio-taxi. Mi primer radio-taxi. A los 5' escucho un bocinazo. Claro, no hay timbre y además los departamentos no tienen identificación. Otro bocinazo. Salgo rápido al pasillo a hacerle señas para que no se vaya. Me lleva a la terminal del Caribe. Me deja de la mano de enfrente. Trato de cruzar. Obviamente no hay semáforo ni senda peatonal a la vista. Veo a dos peatones correr, parar en el medio de la avenida y correr aliviados hasta la otra vereda. No pienso tomarme un taxi para que me cruce de vereda. Puteo y cruzo corriendo. 5:15 AM. El micro sale a las 6. Pregunto y llego al lugar donde se venden los pasajes. Hago la cola. Compro mi pasaje. Dos personas atrás mío se acaban los pasajes. Micro lleno. Me compro una factura de guayaba. Como y voy yendo para el micro. Dónde puse el pasaje. En este bolsillo no. En la billetera tampoco. Se ve que acá tampoco. ¿Qué salame, no? Ah, lo habré puesto en la mochila. Ajá, tampoco. Después del quinto bolsillo (tengo un pantalón con muchos bolsillos) empiezo a preocuparme. Resumen: nunca encontré el pasaje. Voy a la ventanilla en la que acabo de comprar el pasaje y con mi mejor cara de salame (nuevamente, no me requiere un gran esfuerzo dada la coyuntura) le pido al buen señor si me puede reimprimir el pasaje. Me dice, mirando para otro lado, que su impresora solamente sirve para imprimir originales (sic). Entiendo que quiere colaborar y me retiro cabizbajo y puteabundo. Se van todos a cagar. Yo seré un pelotudo mayúsculo, pero parecería como si en este país no te ayudara nadie.
viernes, octubre 20, 2006
Rumiaciones offline
Recordarán la zaga de la suiza y el viaje de vuelta de Monteverde. Bueno, me había olvidado de una parte. Resulta que a los 5' de haber dejado Monteverde pasa un pibe a pedir los pasajes. Cuando ve el de la suiza me pregunta si es por los dos. Le digo que no. La suiza me pide el pasaje y me pregunta sorprendida cómo puede ser que pagó más que yo si hace la mitad del recorrido. La suiza casi no habla español, así que llamo al pibe y le pregunto lo mismo. Con su mejor cara de pelotudo me dice que le cobraron 2 pasajes a ella. Claro, yo la acompañé a la oficina de pasajes y ahí pensaron que eran dos pasajes. Obviamente, no se preocuparon en confirmar que eran 2 los que viajaban. Bien. Amablemente, le pido al amigo si por favor puede devolverle el importe a la amiga. Sonríe y me dice que va a preguntarle al chofer. Lo sigo con la mirada, veo que habla con el chofer y se queda al lado de la puerta sin decirme nada. Pasan 5'. 10'. Empiezo a enojarme en serio. Lo llamo con la mano. Le pregunto qué pasa. Se acerca y me pregunta a qué me estoy refiriendo. Le recuerdo la historia de los 2 pasajes. Ah, cierto. Y no hace nada. Me levanto, ya a buena temperatura, y voy a hablar con el chofer. Le explico amablemente el caso y le solicito el importe. Me dice que cómo no, que no hay ningún problema, que la próxima vez que vaya a Monteverde haga el reclamo. Ya casi furioso le digo que no voy a volver más a Monteverde, que soy un turista, que el representa a la compañía y que se me está riendo en la cara con su respuesta sin sentido. Me dice muy tranquilo que él no pertenece a la compañía. Que él es un chofer y le pagan por conducir, no por devolver boletos. Que su jefe lo va a reprender si hace algo que no le indicaron que haga. El pibe junta-boletos me mira con cara de haber tenido una idea brillante y me dice que puedo llamar por teléfono a Monteverde desde la parada de descanso que hace el micro. Le digo que no voy a llamar nada, que llamen ellos. Me dicen que no, que no les pagan para hacer eso. Me tocan la espalda. La suiza no quiere que siga armando quilombo. Con puteadas mitad en inglés, mitad en español, me siento y trato, sin éxito, de dormirme una siestita. Así como "Israel no es para los Timerman" comienzo a pensar que Costa Rica no es para los calentones como yo.
jueves, octubre 19, 2006
Bosque nuboso día 2
Una hipótesis nunca comprobada es que segundas partes de trilogías siempre son geniales (El Padrino II, El Imperio Contraataca, Superman II). Acá no fue para tanto, pero el domingo tuvo lo suyo. Empezó temprano con la primer excursión al bosque nuboso, nuboso. Reserva natural Santa Elena. Voy llegando en el bus y el cielo se cierra a puro gris. Pago mi entrada de estudiante, doy unos 50 pasos y de repente, la primer sensación fuerte: estoy rodeado de vida. Todo es de verdes profundos pero distintos (digresión enciclopédica: ¿Sabía ud que el ojo humano puede distinguir el doble de tonalidades de verdes que de azules o rojos?). Pero sobre todo los sonidos. Coros de pájaros. Me encanta el que suena como puerta desvencijada. Si lo habrá usado Spielberg para las escenas de suspenso en Jurassic Park. Pero a pesar de tanto pájaro en mi memoria, hoy carezco de vuelo literario. Así que me concentro en los hechos. Mi caminata por el circuito Caña Negra transcurría sin sobresaltos y con algunas fotos hasta que mi intestino decidió hacerme, como al bueno de Frondizi, un planteo. Rechazado, mi general. Pero las presiones castrenses arreciaban y tuve que ceder. Tio Ernesto, si estás ahí leyendo, quiero que sepas que en el bosque nuboso, aun sin Ferrum de por medio, también es posible.
La travesía siguió, ya a mejor ritmo. Me encontré con un holandés de acento simpático en una parada con vista a un volcán. Charlamos de viajes y de fútbol y decidí seguir mi paso. No vi monos ni quetzales, pero pasé un lindo rato caminando entre hojas, ramas y flores. Las fotos, mis queridos lectores, tardarán en llegar debido a problemas técnicos que la producción no ha logrado subsanar aún. Volví nomás a la pensión y me dedique a un placer esquivo pero siempre eficaz: la siesta. El día se cerró cerrando Timerman. Gran libro. Se merecía un post más memorable. Lo siento Jacobo, es lo que hay.
La travesía siguió, ya a mejor ritmo. Me encontré con un holandés de acento simpático en una parada con vista a un volcán. Charlamos de viajes y de fútbol y decidí seguir mi paso. No vi monos ni quetzales, pero pasé un lindo rato caminando entre hojas, ramas y flores. Las fotos, mis queridos lectores, tardarán en llegar debido a problemas técnicos que la producción no ha logrado subsanar aún. Volví nomás a la pensión y me dedique a un placer esquivo pero siempre eficaz: la siesta. El día se cerró cerrando Timerman. Gran libro. Se merecía un post más memorable. Lo siento Jacobo, es lo que hay.
Bosque nuboso día 1: cielo despejado

El colectivo es, básicamente eso, un colectivo. En cuanto a infraestructura y a recorrido. Para, para, para y para. Sube gente. Viaja parada. No hay gallinas, pero la cosa explota y nos metemos en cuanto pueblito se haya fundado. El último tramo tiene una vista hermosa: un valle muuy verdoso, con pocas y bajas nubes sombreando con buen gusto. Por suerte el conductor tiene el detalle de ir lo suficientemente despacio como para poder contar cuántos árboles hay en el valle. Me decido por buscar formas en las nubes.
Llego, eludo con gesto de viajero experimentado el acoso de los ofrecedores de alojamiento y me dirijo a mi reservada habitación single de siete dólares en la Pensión Santa Elena. Un dechado de buena onda. La gente de la pensión nos explica a una suiza recién llegada y a mí todo lo que se puede hacer en la zona. La zona se llama Monteverde, el pueblo Santa Elena. La suiza (Corinna de nombre, argentina de rasgos) está decidida por hacer Canopy. A mi me da un poco de miedo (y no precisamente escénico), pero en mi mejor estilo contrafóbico, me anoto.
¿Qué es el Canopy? Básicamente, un mini parque de diversiones en el que hay un sólo juego: una serie de tirolesas que van entre árboles y/o plataformas. Canopy vendría a traducirse como "la copa de los árboles". Y para allá fuimos, mi cuerpito, 37 dólares tras descuento para estudiantes, la suiza y yo. Arnés, casco, guantes. El primer cable fue temible. El segundo, me hizo temblar solamente un poco. El último (unas diez veces más largo) casi casi que ni pensé en caerme encima de un mono. En total, once cables.
En el grupo había un alemán. Sebastian. Los tres cenamos y nos fuimos de parranda. La suiza y el alemán se gustaron (y/o estaban aburridos) y decidieron irse a dormir juntos. Y así terminó el primer día del bosque nuboso. No lo dije antes, pero tanta nube no hubo.
Blogger tiempo completo
El público está ansioso por leer qué pasó en el bosque nuboso. Pero eso pasó hace mucho. Ahora en un ratito escribo un resumen, pero ya no es lo mismo que la historia en caliente. Así que el próximo fin de semana que me vaya de turismo aventura (o sea, lo más probable, el próximo fin de semana y todos los que quedan de esta vida tica) me voy a llevar la Palm, que tiene teclado y tiene memoria. O lo que es lo mismo, tiempos de ticos también los fines de semana. Es hora de pedir un aumento.
El día de la marmota
Ayer y anteayer dormí 12 horas. Llegué del trabajo y planifiqué una tarde llena de aventuras, actividades, fideos, piletas, lavadas de ropa y pisos, lecturas infinitas, escrituras de blogs sobre bosques nubosos, et al, et al, et al. Pero antes una siestita. Y de repente, el sol nublado de las 6:30 y ya es el otro día. Son las siete y cuarto y ya casi no me duele la cabeza. Ayer me quedé 2 horas demás en la oficina. O sea que hoy entro a las 9. O sea que en un rato voy a nadar. Y si queda tiempo, a salvar al mundo. Tanto plan termina siendo nada. O a lo sumo una siesta. Tal vez algún día aprenda la lección, si es que hay una.
viernes, octubre 13, 2006
Breve glosario tico

Vacilón: interesante, copado
Tuanis: joya, genial, bien ("¿Cómo estás, Stephen?" - "Todo tuanis, gracias")
Ride: aventón
Banano: banana
Pichel: jarra ("El pichel de esta licuadora es de plástico...eso no es muy tuanis")
María: taxímetro
Plátano: banana gigante, salada y que solamente se come cocida
Patacón: croqueta frita de plátano (varios platos salen con papas fritas o patacones, a elección)
Rojo: billete de mil colones (6 pesos)
Juntos por un tiquete de avión (estadísticas y aclaraciones)

Algunos lectores han manifestado por más de un medio que no han podido visualizar la publicidad debajo del título "juntos por un tiquete de avión". Es probable, amiguitos, que algún avispado amigo, pariente o etcétera haya instalado un bloqueador de publicidades (como el AdBlock que yo suelo instalar junto al Firefox cuando paso por una PC). En ese caso, tal vez lo más sencillo para colaborar con esta causa sea visitar este, su sitio preferido, usando el Internet Explorer, por más mersa que les resulte la idea.
El fideo (primera parte)
Estoy haciendo lo que queda de la bolsita de fideos y ya no siento mucha emoción, aunque la salsa sea más sofisticada (agregué sal y queso desde la última vez). ¿Es qué caimos en la inevitable rutina, mi amado Matarazzo?
PD: acabo de probar el consejo de la lectora un fideo candidato contra la pared para testear su cocción...dos veces. Las dos veces el fideo rebotó con ganas en el azulejo. Tal influya que es una especie de pseudo-laja y que el fideo no es spaghetti, sino de esos más cortitos y rigidos.
PD: acabo de probar el consejo de la lectora un fideo candidato contra la pared para testear su cocción...dos veces. Las dos veces el fideo rebotó con ganas en el azulejo. Tal influya que es una especie de pseudo-laja y que el fideo no es spaghetti, sino de esos más cortitos y rigidos.
Enemigo jíntimo
Odio a Rogel y estoy seguro que él me odia a mí. Ya no me gusta más ser inquilino. Tal vez esté leyendo el blog. Sea como sea, creo que es antisemita.
Hoy

Mañana me voy a Monteverde, cuna del bosque nuboso. Parece que el bosque nuboso es un bosque en el que siempre está...nublado. Hasta hace un rato estaba muy preocupado porque todavia no me compré protector solar. Recién lei en la guia que, dado que siempre está nublado, el item más preciado en esos lares son las botas de goma. Ja, yo tengo. Tal vez las alquile a algún gringo pata larga. O mejor, las uso y camino por el bosque nuboso.
miércoles, octubre 11, 2006
Tiempo de pile

Lo hice nomás. Me anoté en el multispa. O sea, en el gimnasio. Algunas conclusiones tras mis primeros 500 metros de pileta:
- Positivo: me queda a 1 cuadra
- Positivo: volví a nadar
- Negativo: para variar, el agua de la pileta está congelada
- Positivo: el agua de las duchas sale calentita (gran alternativa a la ducha de mi casa)
- Negativo: me dolieron un poco los oidos durante casi todo el nado
- Negativo: me entró mucha agua en los ojos (la eterna lucha entre el hombre y sus antiparras)
- Negativo: la pileta es al aire libre (podría ser positivo, pero considerando que acá llueve casi todos los días, me aventuraria a afirmar que el arquitecto del complejo copió el plano de un gimnasio de Atacama)
- Positivo: hay una palmera al lado de la pileta
- Positivo: hay un jacuzzi al lado de la pileta (por alguna razón hoy no lo probé, pero dado que sale humito pasaria a ser la segunda fuente de agua caliente que encuentro en este pais)
- Positivo: no tengo carnet (basta con acordarme mi número de socio)
- Negativo: es carísimo
- Positivo: hay clases de yoga
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