miércoles, enero 17, 2007

Serie: grandes diálogos - hoy: en el videoclub

- Hola, qué tal. Quería alquilar El Padrino
- Cómo no. ¿Cómo se escribe?
- Esteee....con...P
- A ver...El Padrino...(ruido de teclado)...no, no figura...¿Cómo es el nombre en inglés?
- The Godfather
- (ruido de teclado)...¿Parte 1, 2 o 3?
- 1 por favor
- Con mucho gusto

1 comentario:

abich dijo...

Las justificaciones de la colonización

“La colonización es la fuerza expansiva de un pueblo, es su potencia de reproducción, es su dilatación y su multiplicación a través del espacio; es la sumisión del universo o de una gran parte de él a su lengua, a sus costumbres, a sus ideas y a sus leyes. Un pueblo que coloniza es un pueblo que pone las bases de su grandeza futura. Todas las fuerzas vivas de la nación colonizadora se ven acrecentadas por este desbordamiento hacia fuera de esta desbordante actividad. Desde el punto de vista material, el número de los individuos que forman la raza aumenta en una proporción sin límites; la cantidad de recursos nuevos, de nuevos productos, de equivalentes de cambio hasta ahora desconocidos que demandan la intervención de la industria metropolitana, es inconmensurable; el campo que se abre a los capitales de las metrópolis y el dominio explotable que se ofrece a la actividad de sus ciudadanos son infinitos. Desde el punto de vista moral e intelectuales, este acrecimiento del número de las fuerzas y de las inteligencias humanas, estas condiciones diversas en las que todas estas inteligencias se encuentran situadas, modifican y diversifican la producción intelectual. ¿Quién podrá negar que la literatura, las artes y las ciencias de una raza determinada, al ser amplificadas de este modo, adquieren una pujanza que no se encuentra en otros pueblos, de naturaleza más pasiva y sedentaria?
Sea cual fuere el punto de vista en que nos situemos, siempre nos encontraremos con una verdad incontestable: el pueblo que coloniza más, es el primer pueblo; y si no lo es hoy, ya lo será mañana”.

P. Leroy-Beaulieu: De la colonisation chez les peuples modernes. París, 1870.

SIEMPRE EXISTIERON LOS
"JUSTIFIQUEITOR"