lunes, enero 01, 2007

Clásico

Bien. Fin de año. Uno más. Mientras veía los fuegos artificiales de las doce pensé algo que no me gustó: son los mismos que el año pasado y los mismos que el que viene. Ya los conozco y por eso no me emocionan. Una vez le dije eso a un amigo refiriéndome a un clásico (creo que un River - Independiente): si ya jugaron el año pasado y van a jugar el que viene, ¿cómo puede emocionarte? Y sin embargo, tiempo después, los clásicos volvieron a emocionarme.

1 comentario:

abich dijo...

CAPACIDAD DE ASOMBRO

Nunca como hoy la humanidad habia alcanzado tan altas cotas de bienestar, cada vez mas gente tiene acceso a mas cosas y posibilidades y sin embargo la sensación de felicidad no solo no aumenta sino que lo que aumenta es la frustración.

Se está perdiendo la capacidad de asombro ante lo ordinario, cada vez se saborean menos las cosas cotidianas de la vida. Resulta dificil abstraerse de esta corriente pero es necesario si queremos ser felices.

Si los adultos somos victimas de esta espiral ¿que decir de los niños?. Se hace necesario una educación en la sobriedad. Debemos transmitir con nuestra vida que lo suficiente ya es bueno.