viernes, noviembre 22, 2019
La quema
Se fue, hoy simplemente se fue. O tal vez volvió.
La traba
Destrabo destrabando, tecleando. Para mí, para nadie, para quien quiera leer. Escribo por fin y me libera. Escribo sin drama, sin desgarro. Escribo desde el llano, sin sequedad ni valles ni sombras.
Hay escritura sin épica. Hay épica sin dolor. No pinto, no bailo, no vuelo, escribo. Como salga, casi a flote, como hojarasca. Burbujeando, sucia, como repleta de pelusa. Para mi, para nadie, para quien quiera leer. Escribo. Sonrío.
sábado, noviembre 14, 2015
Volver, escribir
Volver, escribir
Un enojo, una furia
Casi el mismo
Ahora levantado, corriendo, agotado
Dónde guardar
Dónde gastar
Dónde quemar
Tanto fuego inútil
Asumo el costo
Y sin embargo reclamo
martes, diciembre 15, 2009
Difícil
Lo más difícil es lo que sigue. Lo más difícil es no dar por sentado cada paso. Lo más difícil es ser arriesgado fuera de los sueños. Lo más difícil es despertar y ver que aquí y ahora zumban moscas y las sábanas huelen.
Tal vez no haya cosas fáciles. Tal vez todo es fácil. Tal vez pueda despertar sin sentir que vivir es casi imposible. Tal vez mañana. Tal vez pasado.
miércoles, noviembre 18, 2009
Entre manos
Es raro, tal vez un poco distintivo. Es un no nací para esas cosas, es un a mí me hacen mal. Es un poco también que el mundo se viene abajo. Son vientos tórridos y fétidos que, horror, me están tomando por sorpresa.
Es un sello distintivo. Es de mañana y el mundo, mi mundo, los mundos son raros, ajenos y siniestros. Qué hago yo acá. El amigo se torna cuchillo, la sonrisa venganza. Huir, desaparecer, arrepentirse. Es la danza del viento de cambio para que todo siga igual. Es, vaya sorpresa, un poco de miedo.
sábado, noviembre 07, 2009
Tiempos
miércoles, octubre 28, 2009
Pedal
Tal vez ese arranque sea solo un suspiro. Tal vez sea arranque, pero exista el freno o el mero desvío. Tal vez hay un tal vez y un esta vez no tanto. No es solo futurología o determinismo lo que está en juego, sino una creencia casi pagana. Tal vez hoy no caiga en un pozo depresivo. Tal vez y eso pone el sur en el norte. Tal vez.
martes, octubre 27, 2009
Rotas cadenas
Alarmas previas y ese tal vez ese sea el secreto. Para no llenarme a la hora de comer parrillada. Para no estar en internet hasta que explotan ojos y mente por igual. Para no dictar curso, responder preguntas, comer sanguchitos y siempre sin ese entendimiento. Porque el propio entendimiento, la propia detección del síntoma temprano, es parte de la solución.
Cuerpo, creo que es el comienzo de una gran amistad.
lunes, octubre 26, 2009
Todo lo bello se desvanece en el aire
Hoy no juego ni con palabras ni a las escondidas. Ni me sale ni es el día. Aunque cueste abro los ojos, que total no hay sol que queme mil pupilas. O al menos eso escuché por ahí.
Veloz
O a veces como el ciervo y el cazador. Ambos, que un poco también es ninguno. Presente y futuro, que se entremezclan al comienzo con puntería y gracia. Pero la danza se hace angustia y reflectores que congelan. Es el futuro, es la ilusión, es el plan, que no resistirá contacto con el enemigo, pero qué importa.
Y bailo, bailo, bailo. Entre energías, derroches y mareos, bailo. Sin rumbo, sin sonrisas, con público sagaz y mundano, bailo. Y las torceduras se acumulan, se resienten, se entienden, tal vez. Y los aplausos, qué aplausos. Huecos, retumban y resuenan a la distancia. Se agolpan y crecen y explotan como burbujas, como brisas, como una carcajada.
Qué es pensar sino desarmar y recordar. Qué es lavar y anular sino patinar sin ruedas hacia un arco iris que, claro, está más lejos que cerca. Qué será caminar. Qué será descansar. Esto no. O tal vez un poco, un poco sí.
lunes, octubre 05, 2009
Elogio de la crítica
Construye, siempre. Da perspectiva, datos, confianza, transparencia. Es esperable. Colabora y, sobre todo, no implica desamor. Mucho menos indiferencia. Es preocupación, equipo y esperanza.
Pateás mal. Estás encorvado. No soportás las críticas. Sos tímido, aburrido, repetitivo, rebuscado. Caprichoso, egoista, cerrado, intolerante. Sabés poco del tema. Siempre cansado, obsesivo, desprolijo. Hipocondríaco, ansioso, miedoso. Distraído, fanático y perfeccionista. Y lo peor: cosas que todavía no sabés.
La crítica puede ser errónea. Puede no ser compartida por otros. Casi nunca es ofensiva, hiriente. Y sobre todo, lo que más importa: la mitad de su impacto reside en el receptor. Se la puede ignorar. También magnificar e incluso resentir.
Refutar es morir un poco. Oda a la crítica. Que viva. Qué vida.
martes, septiembre 08, 2009
Elogio de la semejanza

Gris, blanco, negro, chato, puro, terrible. Igualdad, mediocridad. Y sin embargo algo cálido y sutil sucede al asemejarse. Como un abrazo multitudinario. Como una tranquilidad necesaria. Como el fin de un camino sin rumbo. Yo también y qué. Abrazo y me abrazan. Me equivoco y me comprenden. Comprendo, hablo y escucho. Comunico, tal vez.
Me cuesta y mucho. Hay algo despreciable en la semejanza, en mi imagen de la semejanza, en la ilusión perenne de escapar del grupo, de no formar parte. Trato de girar mi mundo y de nuevo lo horizontal se gira y se desploma.
Busco, sigo buscando. Recuerdos, tal vez. Dar todo por el equipo y de nuevo la gravedad. Ser quien más da por el equipo. Tal vez el elogio radique en el olvido, en la verdadera relajación, en el perro que es manada y, contento, puede enjuagarse la boca de vida y calle.
Semejante no es sumiso. Semejante escapa al miedo y a la euforia. Semejante es triunfos que de tan diluidos no afectan la estabilidad ni en la derrota. Semejante es amistad, no réplica. Era tan obvio. Seguramente no lo sea. Semejante es que nada es obvio y todo es práctica. Junto a ella, junto a ellos. Juntos, por fin.
sábado, septiembre 05, 2009
Golpes
miércoles, agosto 26, 2009
Tonos
Hoy y antes también. Aire calentito, no tan frío. Garganta minúscula, panza revuelta, ojos ceñidos. Voces, siempre las voces. Peor si son masculinas. Piden, demandan. Incisivas, casi violentas. Ansiosas, caprichosas, impredeciblemente rigurosas. Y las miradas. Penetrantes. De odio, aunque casi nunca. Cada tanto tristes, melancólicas. Fijas y de pupilas diminutas y acusadoras. Y la medicina, siempre la medicina. Cual escudero minusválido y maloliente. Fácil, adictiva, novedosa. Y el calor, que transpira, ahoga, encierra. Y el encierro, siempre el encierro.
Y a veces el salto, la velocidad. Los sufijos que magnifican y el mundo que se hace frenético y sobre todo diminuto. Y los ojos y la voces, como por la ventanilla, ni se escuchan ni se distinguen. Son murmullo y por ende tolerables. Dan risa, carcajadas. La charla es texto y el entusiasmo hace el resto. Pero el efecto se va perdiendo y las palabras comienzan a tomar cuerpo y volumen. Y solo queda acelerar, si es posible sin chocar.
Ese mundo es inestable, falto de equilibrio por definición. Las curvas son sin freno y el triunfo perenne. Atacan por doquier, los amigos son sombras asesinas y el padre y sus miedos una compañía dudosa. Los otros. Son mejores y ahora qué. Se acaba el combustible, tengo sueño y la carrera terminó pero el campeonato sigue.
Y ahora la creación. Será, existirá. Pasto. Cansancio a la mañana, pero tal vez yoga. O tal vez no. Puteadas por tener que levantarme. Fuerza, no necesariamente titánica. Voy, agarro el bolsito y rumbo al avión. Y llego y al hotel. Sin mucha vuelta. Lindo lugar. Creo que ya estuve. Y al salón. Buenos días, buenos días. Y hablo, lo menos serio posible. Nervioso, claro. Y escucho risitas, pero no tantas. Y miro alrededor y hay miradas serias, relajadas y enojadas. Y cada uno de esos seres es un mundo y a mi qué. Y tal vez sea eso.
Estoy perdido. Tengo miedo. Quiero llorar.
miércoles, agosto 19, 2009
Es él
Algo hay que decir. Sobre su córnea o su forma de bailar. Muta, muta, muta. Hasta que es obvio que va a mutar. Es obvio que no va a ser obvio. Y de vuelta la niebla. Y al refugio blancuzco, casi gris. Mirada torva. O mejor aún, vidriada. O vacía, o tal vez hoy sea de esperanza. Nadie sabe y esa sorpresa ya es medio y mensaje.
El juego dura mientras haya variables. Y las variables se inventan, se unen, se separan, se categorizan, se invierten, se niegan y se pueden cantar a capella. Y el juego sobrevive porque permite sobrevivir. Salirse de la niebla, aún a riesgo de convertirse en niebla. El juego es todo. Será primero, será único o será que eso es ser. Y a veces la opción es no ser. Tal vez para ganar en soledad. Para que la sorpresa sea náusea. Y la náusea sorpresa.
El malestar es, por definición, inasible. Sea físico, sea espiritual. Si lo agarran, se escurre. Es el juego, idiota. El juego al que siempre se gana. O al que al menos nunca se pierde, porque simplemente se lo cambia por otro.
martes, agosto 18, 2009
Se apaga, se enciende, se apaga
miércoles, agosto 12, 2009
Comunica, que no es poco
Recién llego al edificio y me recibe Néstor con un simple y cálido buen día. Néstor es de seguridad y se aprendió mi nombre en seguida. Me mira a los ojos cuando me habla, sonríe apenitas y edifica, piedrita a piedrita, un vínculo. Me pregunta cómo ando. Bien, bien, Néstor. Y de repente considero la idea de salirme por un instante de mi gruta ermitaña. Y susurro un "¿y vos, Néstor?" por una hendija maloliente y de lo más gélida.
El otro día estaba en la puerta de un edificio. Un edificio que está al lado de una escuela. Padres esperando niños y niños esperando niños. Y, entre jugueteos y trotecitos, una nena de unos ocho años se frena delante mío, me mira y sonríe. Yo me debato. Intento y encuentro mucho músculo entumecido. Y anatematizo. Y la nena se da vuelta, menos triste que aburrida. Y se va.
No creo que sea el terror a la desnudez. Ni el latente desamparo. Ni siquiera la pasión wagneriana por la épica nórdica. Alguien de barba y sin anteojos dijo una vez que era pura exaltación e incluso gloria. Y sin embargo el mise en scène no es más que un subrayado. Que no queden dudas. Que a nadie se le ocurra siquiera reconsiderar su juicio. Ni él, ni ella, ni aquellos de más allá. No, no y no. No me pidan. No me pido. No se puede. Las palabras no bastan, pienso yo. Y actúo. En consecuencia. Ilumino, escribo, visto y dirijo. Aterrorizo. Evito sorpresas. Descanso. En la gruta. Sano. Salvo. Solo. Por fin.
viernes, agosto 07, 2009
Calipso
De lo concreto se abstrae. Claro. Pero lo concreto, lo real, lo actual, la parte, el objeto, el aroma, la brisa, el susurro, la remera tirada y el vaso sucio siguen ahí mientras la abstracción y el plan toman forma en el éter. Rechazo el nimio hoy y fugo hacia la búsqueda del patrón. Elevo, porque en la superficie huele feo. Huele a sudor y cotidianidad
Una vez, creo que en tercer grado, levanté la mano y respondí una pregunta. O tal vez era quinto. Creo que era algo de historia. La cosa es que Martín Efron se levantó y, ofuscado, dijo que yo siempre buscaba una forma difícil de decir las cosas. Me le enojé y negué rotundamente. Y por adentro un nene todavía más chiquito se reía, un poquito de vergüenza y otro tanto de puro sabiondo, petulante y picarón.
Ya nadie remolca mi frágil barca, que no es ni esquife ni galeón. Y ahora me emborracho de tan sólo timonear. Me emborracho para no recordar. Recordar que hoy es hoy y debo comer. Y que para comer debo pescar. Y que para pescar debo sudar y perseverar y ver almuerzos que nunca almorzaré pasar. Y descamar y oler y fritar. Y prefiero soñar. Planear. Por los cielos. Desde los cielos.
Concretizar es morir un poco. Es sucumbir a las demoníacas asperezas de este asfalto que no deja de frenar. Y sin embargo plasmo, pero sólo con la fineza y el horror del asesino que se sabe hiel. Generalizo porque duele la heterogeneidad. Porque si vale para uno, vale para N. Porque si no debo detenerme a escuchar, repensar, frenar. Y no hay tiempo que perder. Porque el camino hacia la fama es largo y empinado. Y tengo una ganas de echarme a dormir...
domingo, mayo 10, 2009
Nubes
Es levantarse
una vez
otra
y otra
Es caerse
sin viento
es temblar
sólo por dentro
Es domingo
cada día
y lunes
cada infierno
Es un túnel
vertical,
angosto
y sin pared alguna
Es otra vez lo mismo
otra
de nuevo
caer
sin red
sólo
sin red
con brazos
pero sin red
jueves, abril 09, 2009
Un país en sintonía

Qué lindo es el fútbol. Agarré el diario recién. Parece que el MAS (i.e. el partido de Evo Morales) quiere ser hegemónico, usa métodos clientelistas y no establece reglas claras de juego, lo que ahuyenta a los inversores y crea un clima enrarecido de negocios. Sin embargo, la crisis mundial se le vino encima y nada pudo hacer su líder con su carisma para evitar que la misma afecte al país. Al parecer el no contar con un plan serio y a largo plazo, sumado a los violentos rencores, casi personales, que mantienen sus líderes con la oposición, les impidió buscar los consensos necesarios para encarar el difícil momento tal y como el país lo necesitaba. Por suerte la gente de escasos recursos está empezando a darse cuenta que en su momento les vendieron espejitos de colores y que lo que realmente necesita Bolivia es una democracia genuina y verdadero respeto por las instituciones. Qué cosa con los que mueven al menos un cachito el avispero...todos la misma basura, viejo, todos.